El agua, la temperatura, el sol

La relación entre el nylon, la humedad del aire y el agua es fundamental para explicar el éxito de este material. Al igual que una esponja, el producto de nylon absorbe y expele el agua, adaptándose al porcentaje de humedad ambiente hasta un máximo del 8,5%.
La temperatura, después del agua, es el segundo factor físico que influye sobre la rigidez y la flexibilidad del nylon, y que también lo deteriora irremediablemente con el tiempo. Unas temperaturas superiores a 60 °C comienzan a arruinar el producto.
Contrariamente a las temperaturas altas que ablandan el material, las temperaturas bajas lo endurecen hasta volverlo frágil. La exposición al sol, especialmente a los rayos ultravioletas, es otro factor que contribuye al deterioro del nylon.